De repente la crisis de 1921 quedó atrás. A partir de 1922 todos tenían dinero, prosperaban, el futuro se presentaba maravilloso. Esa ola de crecimiento alcanzó Europa en 1924, la época difícil, la guerra y el sufrimiento, pertenecían al pasado.
Hay una ciega confianza en el sistema capitalista. Los Estados Unidos son el motor de la economía mundial, el estilo de vida americano se impone: el jazz, la moda, el cine sonoro, los productos industriales, el teléfono, electrodomésticos y el automóvil seducen a las masas europeas y asiáticas. La Ley Seca se vuelve anacrónica, ultrapasada, símbolo del pasado de sacrificios y penurias. Todos desean festejar y beber, alimentando el contrabando, incluso Alemania vive un periodo de esplendor artístico y cultural, con sus cabarés y casas de espectáculos.
Detrás de ese milagro económico mundial un organismo económico ensaya sus primeros pasos: el FED, el Federal Reserve estadounidense. La guerra les rindió enormes lucros, entonces decidieron controlar la economía mundial, alimentando el consumo, concediendo enormes préstamos al público y a los bancos. No existía control estatal, el FED tenía completa libertad de acción, la consecuencia fue una explosión de consumo jamás vista.
El grupo de banqueros internacionales, dueños del FED, habían logrado dictar la política financiera mundial por primera vez, y el mundo, alucinado por los Locos Años Veinte, corría deslumbrado hacia el arco iris, donde ya asomaba 1929.
| Number of pages | 101 |
| Edition | 1 (2026) |
| Format | A4 (210x297) |
| Binding | Paperback without flaps |
| Colour | Black & white |
| Paper type | Uncoated offset 75g |
| Language | Spanish |
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